sábado, septiembre 05, 2009

El espiral


Ya no quiero seguir en esto. Se acabó. Pero sin pensarlo mucho hay que recoger los platos, la casa, la ropa sucia, la basura y las emociones. Me calmo y ya no es tan grave soportar una semana más, un mes más un año más, porque la necesidad de algo nuevo no se perfila tan inminentemente necesaria e inaplazable.

Y de repente ya no te quiero más, no puedo seguir con esto ni un segundo. Pero sin pensarlo mucho hay que recoger los platos, la casa, la ropa sucia, la basura y las emociones. Me calmo y ya no es tan grave soportar una semana más, un mes más un año más, porque la necesidad de algo nuevo no se perfila tan inminentemente necesaria e inaplazable.

Y sin embago me desepero me muerdo poco a poco la carne de la desesperación, me arranco el pelo, hasta que al fin, sin pensarlo mucho, hay que recoger los platos, la casa, la ropa sucia, la basura y las emociones. Me calmo y ya no es tan grave soportar una semana más, un mes más un año más, porque la necesidad de algo nuevo no se perfila tan inminentemente necesaria e inaplazable.

Creo que ya es es hora, definitivo, me masturbo con la rabia que burbujea dentro mientras recojo los platos, la casa, la ropa sucia, la basura y las emociones. Me calmo y ya no es tan grave soportar una semana más, un mes más un año más, porque la necesidad de algo nuevo no se perfila inminentemente necesaria e inaplazable.

Ahora si ya es es hora, de acabar con todo no importa lo que cueste pero por última vez me toca recoger los platos, la casa, la ropa sucia, la basura y las emociones. Me calmo y ya no es tan grave soportar una semana más, un mes más un año más, porque la necesidad de algo nuevo no se perfila tan inminentemente necesaria e inaplazable...

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